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Su cesta

¿Cómo puede desarrollar su creatividad?

La creatividad es un tema amplio y fascinante. Como sabes, la creatividad es uno de los principales valores de Cabinet d'Illusions, ¡ya que nuestro objetivo es siempre publicar ideas o conceptos creativos y originales! Nos negamos a publicar cosas demasiado "clásicas", y hacemos todo lo posible por encontrar trucos o escritos interesantes que realmente aporten algo, no sólo a la técnica, sino a todo lo que rodea a la magia, es decir, la puesta en escena, el pensamiento, etc.

Pero una de las preguntas que más surgen en las convenciones es: ¿cómo se crea un truco de magia? ¿Cómo puedes estar seguro de que tu creación no se ha publicado antes? ¿Cómo puedes estar seguro de que siempre se te ocurren nuevas ideas? Este artículo está aquí para responder a tus preguntas y darte algunas ideas que puedes explorar para que tú también puedas añadir algo de tu propia personalidad e ideas a nuestro bello arte de la magia.

Es raro inventar

Seamos sinceros: inventar algo desde cero requiere conocimientos, tiempo, paciencia y a veces incluso... ¡suerte! Lo que queremos decirte es que también hay que ser humilde: inventar algo, ya sea una ilusión u otra cosa, es difícil y no se puede controlar. A menudo pensamos que estamos inventando algo cuando ya existe, ya sea de la misma forma o de una forma ligeramente diferente.

Así que lo primero que hay que hacer es tener una base de conocimientos lo más amplia posible, mantenerse al día de las novedades (no sólo en el propio país, sino también en el extranjero), ir a conferencias, hablar con otras personas y leer lo que ya se ha publicado, ¡a veces hace décadas!

Aunque es raro inventar algo de la nada, no es ni mucho menos imposible: cada año hay varios concursos creativos (premio FFAP, premio ICI, etc.) que demuestran que todavía es posible. A veces, la innovación también puede venir de un detalle, una mejora (más comúnmente denominada "perfeccionamiento") que puede crear un nuevo efecto o un nuevo método.

Además, recuerde que un efecto no es sólo una serie de técnicas, sino realmente un espectáculo en sí mismo que requiere una puesta en escena, una música o un texto apropiados, casi una coreografía. El mismo truco realizado de dos maneras diferentes puede pasar rápidamente del fracaso al milagro, por lo que centrarse en el aspecto puramente técnico de la creación no es bueno, es un todo y a veces una idea original de presentación dará un efecto 100 veces mejor que una nueva técnica imposible de hacer pero original.

Estamos profundamente convencidos de que cada uno tiene una parte de su experiencia, su carácter y su sensibilidad que aportar, y en este sentido cada persona es un creador en potencia, ya sea en técnica, efecto o dirección. ¡De ti depende encontrar el camino que más te atraiga!

¿Cómo encontrar inspiración e ideas?

Algo muy importante para la creatividad es empaparse constantemente de diferentes fuentes, de todo tipo y sobre todos los temas. Un (gravísimo) error sería asistir sólo a conferencias de magia porque quieres estar al día de todo lo que se cuece. Evidentemente, es esencial mantener una vigilancia constante, pero es mucho más rentable salir de tu propia zona y ampliar tus anteojeras. ¿Cómo puedes aportar algo nuevo a un campo si te quedas encerrado en él?

Para ampliar el ejemplo, imagina una caja que contiene unos cuantos ladrillos de Lego. Puedes ensamblar un ladrillo con otro, un tercero con un cuarto, probar todo tipo de combinaciones, pero al cabo de un tiempo estarás limitado por el número de ladrillos de la caja y no podrás construir nada nuevo. Si todo lo que haces es tragar magia todo el día, te quedarás en esa caja de Lego, sin poder salir y encontrándote continuamente con efectos que ya han sido creados, porque los autores también habrán tenido acceso a los mismos ladrillos que tú.

Para superar este problema, hay que sumergirse en el resto, en lo que está fuera de la caja, y para eso nada es demasiado problema. Para ello (lista no exhaustiva):

  • Visitar una exposición o un museo
  • Lectura de libros
  • Escuchar canciones, ir a conciertos, asistir a espectáculos
  • Paseando por la calle
  • Deambular por los supermercados, sobre todo por las tiendas creativas
  • Explora las cuentas de Instagram que te gustan
  • Y así sucesivamente.

El ejemplo de los conciertos no está elegido por casualidad. Por poner una anécdota, una de nuestras ideas para grandes ilusiones se nos ocurrió cuando asistimos a un concierto de un grupo muy conocido. Mientras la cantante se elevaba en el aire de una forma peculiar (pero no mágica, ya que estaba sujeta a una estructura metálica), un detalle llamó nuestra atención, un detalle que, tras mucho pensarlo, se convirtió en un efecto en toda regla. Deliberadamente no podemos dar una descripción precisa porque este efecto está actualmente en desarrollo, pero ¿cuántas veces nos pueden inspirar escenas fantásticas pintadas en lienzos, cuántas canciones nos pueden dar ideas para historias o escenarios para nuestros espectáculos, quién no ha curioseado en una tienda creativa o de arte sin otro objetivo que encontrar lo que no buscamos?

En resumen, déjate llevar, sin ninguna presión, por un torrente de artes y culturas de todo tipo para crear tu propia imaginación. Verás que el cerebro es un músculo que se puede entrenar e impregnar cada vez más rápido, y te sorprenderá la cantidad de ideas que puedes anotar durante todo el día sumergiéndote en un momento de relajación con un pequeño "extra cultural".

Una idea nunca es mala

Si hay algo que hemos aprendido es que una idea nunca (¡nunca lo diremos otra vez!) es mala (excepto cuando incumple la ley, ¡por supuesto!). Si la idea germina, es porque el cerebro llega a la conclusión de que tiene potencial. Puede que no sea factible por falta de tiempo, recursos humanos, dinero o conocimientos, pero en sentido absoluto existe un mundo en el que podría realizarse. 

Anota todas tus ideas para tener un verdadero repertorio. Puede ser en un bloc de papel, en un archivo informático... lo que más te convenga. Verás que el tiempo ordena las cosas, y tu cerebro también. Puede que una idea por sí sola no produzca nada, pero dale un día, una semana, un mes o incluso varios años y un buen día, al pasar las páginas de tu cuaderno, te encontrarás con una nota que iluminará tu mente. La idea que tenías debe estar asociada a esta nota para que el puzzle esté completo. Ese es el sentido de volver de vez en cuando a tus notas: ver cuáles pueden combinarse para crear cosas nuevas.

Dé rienda suelta a su cerebro

Esta vez, hablo como persona y como autora de este artículo para contarte mi experiencia personal con la esperanza de que pueda ayudarte si te sientes igual que yo.

Desde que era niña, siempre he tenido esa molesta costumbre de tener decenas de ideas al día y, sobre todo, esa necesidad irreprimible de escribir o dibujar mis ideas. No puedo explicar por qué, pero es como si mi cerebro estuviera "lleno" y escribir mis nuevas ideas me permitiera descansarlo y pensar por fin en otra cosa (¡antes de que las nuevas ideas aparezcan una y otra vez!).

Durante mucho tiempo escribía mis ideas en cuanto las tenía, y me di cuenta de que acumulaba muchas sin utilizarlas realmente. Las anotaba, pero luego pasaba casi inmediatamente a la siguiente idea sin ni siquiera tomarme el tiempo de estudiarla realmente.

Me di cuenta de que forzarte a no escribir una idea de inmediato, sino a obligar a tu cerebro a almacenarla, hará que piense en ella inconscientemente, como si necesitara "simplificarse" y "concretarse" para almacenarla mejor y ocupar el menor espacio posible. Entonces esperaba un poco (uno o dos días) antes de escribir la idea que había tenido tiempo de germinar. Si al principio me abstenía de hacerlo, era porque tenía miedo de dejar pasar y olvidar una idea que podría haber sido la idea de toda una vida, la que se recordará de entre todas las demás. En realidad, tras años de experiencia, me di cuenta de que había que confiar en nuestro cerebro y que pocas ideas se olvidaban realmente. La mayoría volvían más tarde de una forma u otra, pero permanecían ahí hasta que se ponían por escrito. Por otra parte, al dejar que el cerebro reflexione sobre un pensamiento, lo haces más concreto y le das más potencial. Como resultado, cada noche tenía menos ideas en mi cuaderno, pero eran de mucha más calidad y, sobre todo, más concretas.

Así que no tengáis miedo de confiar en vuestra cabeza, incluso los más vertiginosos 🙂 .

Conclusión

Si tuviera que concluir, diría que creo sinceramente que TODOS tenemos el poder de crear, y que en absoluto está reservado a una élite o a un grupo de personas tocadas por la gracia.

Creo sinceramente que todo el mundo tiene algo que aportar, ya sea en términos de efecto, de técnica pura o de puesta en escena, y que todo ello puede llamarse "creatividad". Lo que sí es cierto es que esa creatividad hay que trabajarla, o al menos alimentarla. Si está leyendo este artículo es porque ha mirado más allá de la punta de su nariz y porque siente curiosidad. Siga utilizando esta curiosidad para explorar tantos mundos diferentes como le sea posible para ampliar su cultura, y no dude en ponerse en contacto con nosotros si necesita ayuda para materializar sus ideas, ¡estaremos encantados de asesorarle!

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